Mi Amiga La Prepago & su padrino babalorisha

La santería a Mi Amiga la Prepago no le había sentado nada bien. Andaba siempre de mal humor, sudaba como si estuviese haciendo bailoterapia, olía muy raro y casi ni hablaba; sólo mencionaba las prohibiciones que su santa le dictaba a través del padrino babalorisha; así que entrenar con ella se estaba tornando muy ladilla.

Pensé que seríamos como amigos de diferentes religiones: tengo amigos judíos, evangélicos, protestantes, budistas y todo bien, no hablamos de lo que sus santos les dictan, es más, en mi religión y en la de mis otros amigos con tal de que no robes, no mates y no hagas nada malo todo está bien; en vez Mi Amiga la Prepago:

- No puede mostrar ninguna parte del cuerpo en exceso, de vaina la cara, por lo que no podrá ir nunca a la playa

- No puede bailar

- No puede maquillarse

- No puede tomar alcohol

- No puede usar perfume

- No puede calzar tacones

- No puede dar besos ni abrazos

- No puede comer dulces

- No puede tener sexo

“De vaina podemos hablar” le dije y me quitó el habla durante los 45 minutos de cardio en la escaladora. Nos bajamos y comenzamos a hacer ejercicios en las máquinas de pecho y mientras se sumaban las repeticiones soltaba los cuentos…

“Sabes que mi padrino babalorisha se mudó conmigo Italiano, la santa le pidió que me cuidara y me cubriera con sus ensalmes. Anoche me untó un aceite por todo el cuerpo, me lo frotó por las piernas, las nalgas, los senos… y me afeitó todo los pelos, me amarró unas tiras con piedras en la cintura y después comenzó a escupirme caña blanca y a lamerla. Así mi cuerpo abandona todo mal carnal y mundano”.

Me tuve que sentar después del cuento porque estaba a punto de que se me parara el webo y se lo dije, ella se batió y fue al bebedero a tomar agua. Mientras caminaba por el pasillo, y a diferencia de antes, los hombres se le alejaban.

La alcancé y le dije “Deja de batuquearte y acéptame como soy, así como yo lo hago contigo ¿o no te das cuenta que aquí en el gym ya nadie te habla? Si no te quieres quedar sola marica acepta lo que te digo” respiró profundo y se sentó en las sillas altas de la cafetería del gimnasio.

Pedí dos bebidas de proteínas, me le senté al lado y agarré por los cachos esta amistad “¿Tu estás segura de que esos son ritos de la santería? Te lo digo porque si así son todo los rituales a mi lo que me parece es que ese padrino tuyo lo que quiere es cogerte y te prohíbe en el nombre de y que la santa ese poco ‘e vainas, parece un marido celoso déjame decirte”.

“Cambiemos de tema Italiano, soy tu amiga y merezco que me aceptes, así que mantente calladito y sigamos entrenando” y llevo del brazo hacia las máquinas.

Seguimos entrenando un rato más hasta que la llamó su padrino para que se devolviera a la casa. “Espero que tu santa no te prohíba un día de estos entrenar porque ahí si que te cacheteo” le dije y se fue riéndose.

Me sentí un poco mal por tratarla así pero para eso estamos los amigos ¿no? para decir la verdad. Lo que pasa es creo que Mi Amiga La Prepago está cansada de tanta sinceridad y lo que quiere es que alguien le caliente la oreja con cuentos chinos, a veces hace falta.

Mi Amiga La Prepago y la santería

“Antes de que me mires con tu mirada de juez y comiences a elaborar críticas malignas en tu cabeza que irás sacando por la boca mientras entrenamos quiero que me escuches, por eso te voy a vendar los ojos, sólo necesitas tener tus oídos activos y la boquita cerrada Italiano”.

Así me dio la Feliz Navidad y el Feliz Año Mi Amiga la Prepago, quien no dejó ni que volteara y me tapó los ojos con un trapo que olía como a gallina muerta.

Saludó a un par de personas que escuchaba cerca y mientras hablaba con ellos me dio la impresión de que durante su desconexión del iPhone y del BlackBerry la habían hecho que se tragara un Larousse porque hablaba muy educadamente; y es que a nadie le va bien cuando se desconecta de sus teléfonos.

Yo estaba lleno de emoción cuando pise el gimnasio esta mañana, les confieso, y ahora estaba sentado en un banco plano en una esquina y con miedo. Mi Amiga la Prepago me tomó las manos y comenzó con el cuento que minutos después me provocaría ganas de vomitar.

“Sabes que fui a Puerto a pasarla con mi familia y a desconectarme de este mundo lleno de pecado y perversiones”.

¿Mundo de “pecado y perversiones”?, “¡Verga!” grité para mis adentros, no puedo creer que Mi Amiga la Prepago critique eso cuando ella es la primera pecadora perversa.

“… a penas llegué allá Italiano un señor me vio bajarme de la blindada y se me acercó, me tomó de la manos como lo estoy haciendo contigo y me dijo que desde ese momento él se convertiría en mi padrino babalorisha porque un orishá le había hablado para que me guiara en la tarea de cumplir mi destino”.

Pegué un salto y me levanté del banco, me saqué el trapo de los ojos y fue cuando por fin vi a Mi Amiga la Prepago que estaba vestida toda de blanco: llevaba un gorro en la cabeza con todo el cabello recogido, un cuello de tortuga con las mangas largas, falda larga, collares de esos de santero y unas pulseras de plata.

“¡Marica te metiste a santera!” Le dije sorprendido y de un solo jalón me volvió a sentar a su lado.

“¡Oshún!, Italiano, la diosa de los ríos, la dueña del amor y del oro; la creadora del dinero, de la belleza, de la coquetería; la más bella de las orishás, la dueña de la miel le habló a mi padrino babalorisha y le dijo que se convertiría en mi santa. Y ahí mismo nos arrancamos para Sorte Italiano donde me hicieron un rito de purificación y me entregaron los cinco collares que tengo en cuello y que me mantienen conectada con mi espíritu, con mi destino, con las buenas acciones”.

“Ya va, ya va, ya va marica. Tu me estas diciendo qué te metiste de cabeza en ese peo, qué pagaste los 30 millones que creo que cuesta, que te mataron a una gallinas encima mientas estabas amarrada desnuda en el piso y un poco de negros te bailaban y te fumaban tabaco alrededor” le dije con miedo y alejándome de ella.

“¡Ay Italiano! contigo es imposible hacer nada, te dije que no me juzgaras chico, que no me vieras mal y es lo primero que haces”.

“Te juzgo y te veo mal porque es lo que me enseñaste a hacer. Tú fuiste la que me cacheteaba cada vez que armaba un show y ahora vienes en el año nuevo con este showcito barato tipo novela del 4 ¡No me jodas marica!”.

“¡Deja de decir groserías delante de mi!” me dijo Mi Amiga la Prepago mientras me tapaba la boca con fuerza animal “No vez que Oshún, mi santa, está conmigo y no me deja tener contacto con el mundo de la maldad y la banalidad”.

“¿En qué te convirtieron marica? ¿Qué coño te hicieron allá en Sorte? Es que mira hasta como hablas, pronuncias bien las palabras ¿A ti se te olvidaron los tubos, las despedidas de solteros, los entrenadores que te tirabas aquí en los baños del gimnasio, los hilos de plástico con sabor a fresa que usabas, las lycras transparentes… ¿A ti se te olvidó todo eso?”.

Se quedó unos segundo callada, me vio de reojo y se metió unos mechones de cabello dentro del gorro tejido como con estambre blanco, se subió la falda y me dijo “Yo este año me prometí un cambio y voy a cambiar, si tu vas a seguir en las mismas ese es tu peo” y se fue a las elípticas y se montó con la falda larguísima a hacer cardio.

Yo me quedé como ponchado recordando todo lo que le había pedido al Espíritu de la Navidad, al Universo, al Año Nuevo y viendo a Mi Amiga la Prepago convertida en una de esas santeras que yo veía tan mal en la calle.

Hicimos contacto visual por unos minutos y me gritó desde el otro lado del gimnasio “¡Italiano ven a sudar las hallacas que te comiste en diciembre chico! Mira que este año lo tenemos gratis aquí en el gym”.

Mi Amiga La Prepago en Navidad

La Navidad ya está en todas partes, inclusive encima de Mi Amiga la Prepago que hoy se vino disfrazada, como ella se describió, de “La amante de Santa Claus, la amante perversa de ese viejo verde, la que le quitó la barba y se hizo un hilo semitransparente”.

Creo que no hace falta describirles el atuendo que terminó adornado de con  los ojos de los que asistieron a la mañana de entrenamiento que culminó en un Regalo Robado o como dice Mi Amiga la Prepago “Este es el Amigo Secreto del momento, si no te gusta lo que agarraste pues agarras otro y ya, no hay pele, no es como los otros años que te tienes que quedar con una vaina de mal gusto”.

Todos estaban impregnados de la Navidad o mas bien del perfume Navideño que usaba Mi Amiga la Prepago y que le restregó a cuanto hombre la saludó, vio o piropeó. Haberle dado el culo a Fortunato en la cena navideña no había logrado lo que ella tanto había soñado de regalo de Navidad, por lo que desde hace algunos días había vuelto a las andadas:

1. Al entrenador de TRX se lo tiró un par de veces y lo hizo terminar con la novia, el pobre gafo pensó que se podía empatar con La Negra pero no sabía el tipo de mujer con la que se estaba acostando. “Italiano ese papito se pasó de intenso y sabes que conmigo el que me muestra el hambre no me come. Y es que vino hasta a mi casa a armarme show: que si se podía mudar conmigo, que la novia lo descubrió, que estrés Italiano. Lo mandé pal’ carrizo. Conmigo esa presión no funciona”.

2. Al dueño del gimnasio y al hijo se los raspó el fin de semana; le pregunté si habían hecho un trío pero me lo negó, obviamente lo hizo y así aseguró un año más de gimnasio gratis para ella y para mi “Así que deja de verme con cara de juez” me dijo “Te vas a ahorrar un realero y me costó un par de tragos y un compartir con ellos” ¡Qué mentirosa! Mi Amiga la Prepago llevó más webo que sartén de lunchería.

3. Al entrenador nuevo, un tal Fanta, se lo llevó ‘y que’ a dar una vuelta en la camioneta blindada y bueno… ya se imaginan lo demás.

Mientras jugamos al Regalo Robado Mi Amiga la Prepago estuvo calladita, y cómo no va a estarlo si los cuatro hombres con los que tiró en menos de una semana estaban ahí en la jodedera. Ella intentaba estar como si nada pero se le sentía la incomodidad de haberse pasado del límite. Los cuatro panas la abordaban en diferentes momentos con el poder de reclamar lo suyo y ella los alejaba como si tuviera calor.

Bebimos mimosas, comimos ensalada de gallina, pan de jamón y panetone; acercándose mi hora de ida a la oficina me despedí de Mi Amiga la Prepago como cualquier otro día y me pidió que la llamara al celular. Lo hice, me salió la contestadora.

“Cancelé la línea Italiano, mientras Selena esté con su papá en Italia la línea estará cancelada y yo más lejos aún de ellos porque me voy al pueblo con mi mamá” sacó un marcador de la lycra roja de terciopelo para que le escribiera mi número en su mano, me dio un piquito y se devolvió a la reunión.

Se me aguaron lo ojos por la despedida improvisada y mientras me alejaba de su imagen le reclamé a la Navidad por hacerme pagar algo de lo que no tenía culpa.

Qué Feliz Navidad esta ¿no?

Mi Amiga La Prepago da el culo

Una concesión es la acción de conceder o dar una cosa a una persona que tiene autoridad o poder para ello; es como vulgarmente decimos: un permiso. Todos hacemos concesiones a diario, y los que no, la hacen de vez en cuando o una vez al mes o una vez cada seis meses o como Mi Amiga la Prepago que hace una concesión una vez al año.

Todos los años a principio de diciembre Mi Amiga la Prepago recibe la Navidad en su casa con una cena que le prepara a Fortunato, el papá de Selena, en la que “el hombre de la casa viene a traer los regalos y a llevarse a la niña a Italia para que pase la Navidad con la nonna de allá”.

El año pasado no le había prestado mucha atención a esto, pero este año, ya sabiendo que la esposa de Fortunato es un frígida entiendo la concesión que hace Mi Amiga la Prepago para acercarse un poco más al amor de su vida: el papá de su hija.

“Tu vas a seguir con ese webo maricón de mierda, que Fortunato no es el amor de mi vida nada, no te tuve que haber contando un coño de madre de la cena ¡SI YO LE VOY A DAR EL CULO MAÑANA EN LA NOCHE ES PORQUE QUIERO!” me gritó mientras estábamos montados en unas bicicletas y sin percatarse que todo el gimnasio volteó a vernos “Creo que van a pensar que eres una puta” le dije jodiendo “¡YO SI TIRO POR CULO! Esas son ustedes cuerda de wirchas que se hacen las monjas y no lo dan, por eso las dejan” le gritó a la multitud que hacía ejercicio frente a nosotros pero ni bolas le pararon, sólo la vieron mal como de costumbre.

Seguimos hablando de la cena y de lo que iba a cocinar, intentó distraerme con esto para no hablarme de la concesión que todos los años le hace a Fortunato, que se resume en una palabra de cuatro letras: culo.

“Yo no sé que coño de madre piensas tú de mi Italiano, yo soy clásica como una Carolina Herrera, yo todo por delante o por la boca, a mi eso de andar dando el culo no me gusta, lo hago porque bueno, es Fortunato”.

Mi cara de duda se hizo presente: ¿Por qué a Fortunato? ¿Por qué le daba sólo a él el culo? Muchos porqués se me vinieron a la cabeza y se los solté; la respuesta de Mi Amiga la Prepago fue: “Ni que fueras DISIP para responderte… Lo que necesito es que me ayudes a escoger un Analaizer para podérmelo echar en el culo y que la cogida no me duela. Fortunato no lo tiene tan grande… lo tiene bello y perfecto… pero me da muy duro por el culo, es un italiano depravado como todos”.

Sacó de su bolso dos Analaizer, “Italiano son lubricantes que duermen el culo como no sabes, los compré en la sexshop de Altamira, la mejor de Caracas, por fa’ tradúceme lo que dicen las etiquetas porque necesito echarme el mejor… Yo no pienso pasar una semana con el culo hinchado por complacer al mamawebo ese”.

Las risas no se hicieron esperar entre nosotros “Es Navidad Italiano, uno en Navidad hace de todo” me dijo; y si, es Navidad, por eso me dejé de tanto peo y le seguí la corriente. Le traduje lo que decían los recipientes de los Analaizers, escogimos el mejor e intercambiamos uno que otro cuento de experiencias anales de esos que uno escucha en la calle.

No sé si es porque la Navidad está entre nosotros o porque cada día me doy cuenta que Mi Amiga la Prepago es tan vulnerable como cualquiera, pero sentí un gran amor por ella. Darle el culo a Fortunato es una concesión que Mi Amiga la Prepago hace porque tiene la esperanza de que un futuro será ella la dueña y señora de ese hombre, estoy seguro que ella sueña con llegar a Italia de la mano de Fortunato y Selena; por eso hace ese sacrificio que la deja con dolor al sentarse cada Navidad.

La fiesta de 15 años de Mi Amiga La Prepago

Mi Amiga la Prepago estuvo desaparecida por 20 días, el exorcismo de La Yanni se extendió y ante el peligro que corría en medio de los demonios de Cagua decidió apagar sus celulares, por lo que el regreso al gimnasio esta mañana fue todo un acontecimiento.

Todos los entrenadores se le tiraron encima; la tocaban, la abrazaban, la jamaqueaban, la pellizcaban y la adulaban; los hombres comunes, por su parte, se fueron acercando poco a poco a ella acompañándola mientras caminaba hacia mi, los ignoró.

“¿Qué vas a hacer hoy Italiano?” me preguntó mientras yo tomaba unas mancuernas frente al espejo; se quedó inmóvil frente a su reflejo y posó el par de nalgas llenas de biopolímeros en un banco plano. No me dejó hablar… “Sigue tranquilo ahí, yo no tengo ganas de entrenar… te acompañaré aquí callada”.

Mi Amiga la Prepago estaba muy rara. Sus respuestas eran cortantes y aburridas, no me criticaba ni me decía groserías, creo que el contacto con la realidad de la que había huido hace años le causó un shock que no había podido superar.

Estuve callado por un buen rato intentando ignorarla, fue entonces cuando comenzó a soltar el cuento: “Italiano sabes que mi mamá me hizo una fiesta de 15 años arrechísima, la mejor de Puerto hasta el momento. una vaina que dejó boca abierta a todos los vecinos y amigos que fueron” se levantó del banco y caminó hacia otro que estaba en la esquina, la confesión merecía privacidad por lo que recogí las mancuernas, la toalla y el Contigo, y la seguí.

“Fue en un salón de fiesta famosísimo de Puerto, toda la decoración era rosado y azul pastel y la gente tenía que venir vestida de blanco. Mi mamá era muy creativa Italiano, en esa época nadie hacia White Parties, eso no existía. Entonces el choque de colores hacía que todo se viera lujoso y mientras yo estaba metida en una caja de regalo gigante en el medio del salón. Estuve ahí como cuatro horas Italiano parada como una pajúa pero demasiado emocionada por hacer mi entrada triunfal”.

Mi Amiga la Prepago estaba como acalorada, de un toque se sacó el sostén púrpura y lo dobló para metérselo en la lycra mientras seguía con el cuento. “Cuando casi me iba a quedar dormida de la ladilla comenzó a sonar Tiempo de Vals de Chayanne y la caja de abrió. Todo el mundo se quedó girando en un tacón y entonces salí yo y bailé con mis tíos y eso era felicitaciones de aquí y de allá. Mi vestido era de rosas blancas ¿Te imaginas esa vaina? Y una de mis tías le pegó un Toronto de chocolate blanco en el centro de cada rosa y durante la noche mi mamá venía con muchachos y amigos de ella para que me los comieran. El último se lo comió el mismo mamawebo que años después me desvirgó, para eso era el regalo gigante y los Torontos y la agachadera. Mi mamá no sólo fue creativa sino más pila que el coño, ya lo tenía todo preparado”.

Les confieso que estaba esperando un chiste o una de las bromas de Mi Amiga la Prepago pero no, cada detalle del cuento era peor. “Te cuento esto Italiano porque mi Tía Betania, la mamá de La Yanni, hizó lo mismo el fin de semana este que pasó, le inventó una fiesta de 18 años a la muchacha y lanzó a la pobre niña en los brazos de un portugués ahí de Cagua pero La Yanni se le escapó en la madrugada y se vino pa’ Caracas dejando al pobre hombre amarrado”.

Me comencé a reír sin control, Mi Amiga la Prepago me tomó de un brazo y me pegó contra la pared. Todo el gimnasio volteó, los entrenadores le ofrecieron apoyo pero ella los espantó estirando el brazo. Estábamos nariz con nariz, ya yo había parado de reír.

“¿De qué te ríes mamawebo? ¿Ah? ¿De qué te ríes?” estaba súper asustado, la vaina estaba fea en serio y mis respuestas no me ayudaban: “Marica el vestido con Torontos de chocolate blanco, tú saliendo de una caja de regalo gigante y La Yanni en lo mismo… o sea, tu mamá y tu tía lo que querían era deshacerse de ustedes, o sea, en realidad lo del vestido y los Torontos, o sea, te imaginé ahí con ese vestido pomposo y los tipos agachándose y comiéndose los Torontos… no sé… disculpa marica, me pasé”.

Me soltó y en su rostro se dibujó una sonrisa nerviosa. Yo estaba como con taquicardia y sin moverme de la pared. “Me hiciste una falta horrible Italiano. Allá me sentía como la rara, la loca, la desesperada, la que quería salir corriendo en vez aquí el raro, el loco, el desesperado y el que quiere salir corriendo eres tú o eso parece”. Nos reímos por unos minutos y nos fuimos a desayunar.

Brindamos en la barra del cafetín del gimnasio con dos buenos vasos de bebida de proteína con sabor a chocolate; mientras me contaba más locuras de su pueblo me quedé viéndonos en el espejo y pensando en porqué el universo o Dios o la vida nos había juntado: una Prepago y un carajo cualquiera ¿Cuál es el objetivo de este encuentro? ¿Qué tenemos que aprender el uno del otro?.

Mi Amiga La Prepago lucha con el demonio

Después de tres días sin ver a Mi Amiga la Prepago en el gimnasio y con la intriga de saber por qué en su estatus de WhatsApp decía “en diligencia”, la llamé.

“No voy a ir al gimnasio en lo que queda de semana Italiano, es que a La Yanni se le metió el demonio”.

No tengo ni idea de quien coño es La Yanni, pero eso del demonio me llama mucho la atención; así que cedí mi puesto en la clase de TRX y me monté en una bicicleta para que Mi Amiga la Prepago me echara bien el cuento.

Resulta, pasa y acontece que Mi Amiga la Prepago es mitad de Puerto La Cruz y mitad de Cagua, pero no se siente muy orgullosa de su origen materno porque “Cagua es un pueblo lleno de demonios que vuelven loca a cualquiera”.

“La cosa es que mi Tía Betania también se dejó preñar por un árabe, como mi mamá, pero este si le respondió y le montó a mi Tía una linda familia”.

Mi Amiga la Prepago hablaba escondida en la maleta de su camioneta blindada para no llamar la atención del demonio que se le había metido a La Yanni “Porque si a La Yanni le hizo eso a mi me pone como burra en primavera”.

Después de una llamada telefónica de 57min descubrí que por muy puta que sea Mi Amiga la Prepago tiene un lado familiar tremendo. Las cosas con La Yanni estaban muy feas. “Parece que salió una noche desnuda y como si fuese gallina se puso a saltar de huevo en huevo. Llamaron a mis tíos como a las 4 de la mañana y ya se había montado en 8 de los del pueblo e iba a casa de los Moncada, donde la estaban esperando 4 más”.

“¿Se le había montado a 8?” le pregunté haciéndome el loco “Italiano esa niña estaba poseída por un demonio marico porque me contaron que a penas le pelaban el huevo se ponía como loca… y dale por delante y por detrás y por aquí y por allá y por la boca”

Me cuenta Mi Amiga la Prepago que cuando su Tía Betania la llamó y de una se arrancó a Cagua y la consiguió en un galpón de pollos con 3 niñitos como de 14 a los que le estaba dando teta. “Estaba desnuda la muy puta y con una mirada de placer que ni yo con Fortunato chico. Le despegué a los muchachos y me la llevé pa’ un lago que había cerca y la lavé con un antibacterial que me habían traído de Mayami”.

Yo estaba a punto de un colapso nervioso cuando Mi Amiga la Prepago me comenzó a echar el cuento de lo que habían hecho para sacarle el demonio. “Nos fuimos pa’ un monte con unos brujos, unas gallinas y un poco ‘e matas. La amarramos bien abierta a unos árboles y comenzaron a degollarle a las gallinas encima y a restregarle la sangre, La Yanni gritaba como una loca, yo agarraba a mi tía a sus otras dos hijas que lloraban desesperadas”.

“El demonio quiere saciar su sed de carne” dijo uno de los brujos mientras le pegaba ramazos de salvia y romero. “Y así pasamos 3 noches y 3 días allá ese monte sacándole el demonio a La Yanni ¡pobre niña chico! cada gallina que le mataban encima era peor… gritaba locuras… acusaba a muchos de los del pueblo por montarle cachos a sus esposas… lo brujos le daba más y más ramazos pero nada Italiano, no sirvió. Anoche cuando regresamos se nos escapó y después de buscarla por horas y horas la conseguí en el bar del pueblo puteando”. Se le entrecortó la voz a Mi Amiga la Prepago.

“Mi mamá dice que es una de la dos mujeres que tiene el árabe marido de mi Tía Betania, sabes que ellos tienes 3, 4 o 5 familias al mismo tiempo. Ese desgraciado tiene a las otras dos mujeres viviendo en el mismo edificio con mi tía Betania. La Sonya le dicen, es bruja; parece que le armó un conjuro a mi Tía Betania y le cayó a la pobre niña”.

Mi Amiga la Prepago temía por La Yanni “Yo me fui de Puerto La Cruz con un demonio adentro Italiano y nunca me lo pude sacar. Es el mismo demonio que me ha hecho hacer tanta cosas y el mismo que me mantiene alejada de Fortunato”.

Pasamos unos segundos en silencio, nos despedimos y quedamos en vernos en la clase de TRX del lunes.

Esta vez le echaron la culpa al demonio y tú ¿a quién le echas la culpa?

Dedicado a La Yanni y a todos los que no han tenido miedo de ser poseídos por la sinceridad.

Mi Amiga La Prepago es pedófila

Citarme con Mi Amiga la Prepago fuera del gimnasio era un riesgo que algún día tenía que correr, y el concierto de Avicii fue la ocasión perfecta para vernos en otra circunstancia y conocernos, tal cual somos, fuera de las 4 paredes del gimnasio.

Estaba tan ansioso por el encuentro que me cambié 4 veces de ropa, lo que significó pedir permiso en mi oficina para salir más temprano, poder ir a casa y estar a tiempo a las 8pm para tomar la vans hasta el Italo.

Llegué al centro comercial 15min antes, como buen caballero, me estacioné, y comencé a hacer la cola; a las 8:20pm, en vista de que no había llegado, la llamé. “Italiano a penas estoy llegando a la casa, me baño, me visto y salgo para allá… ¿ya tu llegaste?” me quedé callado, se aceleró mi respiración “Mira Italiano, cada entrada me costó 1200 bolos así que te calas que llegue a la hora que yo quiera. Además, me voy a poner poca ropa, llego volando”.

En efecto, llegó con muy poca ropa 45min después de la llamada. La vi caminando hacia la cola y de una me levanté de la acera y comencé a hacer la fila. Traía unos hot pants de jeans, una franelilla blanca, chaqueta de cuero y botines Adidas amarillos. Todos voltearon a verla ¡Qué poder tiene la muy puta! Estaba perfectamente maquillada y con el cabello enrulado y recogido en un moño al descuido. Me pasó por un lado y se metió un supermercado que había en el centro comercial. Me quedé ponchando.

La cola avanzaba poco a poco, tenía sin exagerarles unas 300 personas por delante. Me pellizcaron una nalga, volteé; era de imaginarse, Mi Amiga la Prepago. Tenía una bolsa con 10 botellitas de Smirnoff Ice “5 pa’ cada uno Italiano y luego me voy a principio de la cola a chapear… es muy temprano pa’ subir a la rumba, predespachemos acá”.

Comenzamos a tomar. “La primera vez que mamé webo por amor fue en el estacionamiento donde hoy es el concierto Italiano. Fortunato me había llevado a verlo jugar fútbol en el Italo y para celebrar la victoria le eché una chupadita en el carro, fue la primera y la última vez después de un partido, el pipí le olía horrible… ustedes los italianos cuando sudan con ese pelero, huelen muy feo”.

“También quedé embarazada de Selena en ese estacionamiento” íbamos por la tercera “Fuimos a comer pizza ahí con el papá y la mamá de Fortunato, ambos me odiaban aunque el papá me veía con cara de que se cogía a su mujer pensando en mi. La mamá de Fortunato me tenía tanta tirria que le decía a las otras italianas mal bronceadas ‘Esa NOERA la que quería para mi hijo’ sabes intentando hacer el juego con ‘no era’ y ‘nuera’ y todas se reían… como si de verdad diera risa”. Abrimos la quinta de Smirnoff Ice “Como te seguía contando…” a mi todo me daba vueltas “Esa noche después de comer pizza y calarme a los dos viejos viéndome mal le dije que le quitara las llaves de Porsche a su papá que quería que me hiciera el amor sobre esos asientos de cuero y dejé que me acabara adentro, todo estaba cuadrado, ya quería ponerle seriedad a la cosa”. Lanzó la botella al piso y me jaló de la mano y fuimos hasta el principio de la cola, le tiró un beso al vigilante y nos metimos en la vans; todos gritaron arrechos. Mi Amiga la Prepago cerró la puerta y mandó a arrancar la vans “Viste Italiano el poder de la tetas”.

Quisiera darles más detalles pero después de par de jarrones de birra se me borró la cabeza. Recuerdo haber conocido a su amigo Freddy “El de Polar” que la metía de promotora en eventos cuando estaba pelando bolas, también recuerdo que me habló de los polvos con Fortunato en los distintos estacionamientos del Italo. Sólo veía luces y gente tocándose hasta que desperté en su camioneta blindada camino a mi casa, nos llevaba su chofer; Mi Amiga la Prepago iba atrás conmigo, yo me había vomitado todo. “Nos votaron del concierto Italiano porque me estaba dando los besos con un niño de 16 y el papá lo regañó y como era el Presidente del Club nos mandó a sacar. Pero es que el niño me dijo que si podía tocarme las tetas y yo le tomé las manos y lo enseñé y después me llevó hasta detrás de un carro y nos besamos; me recordó cuando conocí a Fortunato que no sabía nada de mujeres y yo lo enseñé, ahora el muy hijo de puta es un experto”.

“Marica eres una pedófila” le dije balbuceando, “¿Qué es eso Italiano? ¿Cuando te emborrachas te la das del diccionario Larousse? ¡Soy una vampira! haberme besado con ese niño fue un vampirismo ahora tengo es que sumar mi edad más la de él y dividirla entre dos. Déjame sacar la cuenta aquí en el iPhone: 28 más 16 son 44 entre dos son ¡22! ¡Mierda! 22 años nadie me va a creer, voy a decir que tengo 27 mejor”.

Me besó en la boca antes de bajarme de la camioneta “Ahora sé donde vives Italiano, te voy a tener vigilado”.

Dedicado a la amistad que está siempre en ON

Mi Amiga La Prepago ahora es maestra

Inmediatamente luego de entrar al baño de caballeros en el gimnasio y siempre del lado derecho hay tres puertas para tres áreas que tienen, respectivamente: los inodoros; las duchas, los lavamanos y el sauna; y un cuarto que nadie usa pero que todos saben que es para que los entrenadores pinchen a los que se están metiendo ciclos o se cojan a una que otra caraja que quiere hacer otro tipo de ejercicio cardiovascular.

Un par de veces había entrado a este cuarto pero hace mucho tiempo, cuando Mi Amiga la Prepago estaba empatada con Héctor y él le hacía masajes y le inyectaba Winstrol.

Esta mañana llegué un pelín más temprano de lo normal para agarrar un liga cerca del entrenador de TRX (el macho de turno de Mi Amiga la Prepago) y poder ver bien los ejercicios; al entrar al baño escuché la voz de Mi Amiga la Prepago.

“Debe estar guardando sus cosas en uno de los lockers de este baño, ella hace lo que le da la gana” pensé, pero en el área de los lockers no estaba. Dejé mis cosas y la busqué en los cubículos de los inodoros y de las duchas, capaz estaba haciendo un servicio oral mañanero; tampoco estaba. Me asomé entonces en el cuartico y de vaina me caigo de culo.

¡No! No le estaba haciendo sexo oral al entrenador de TRX, aunque hubiese sido mejor, estaba dándole clases de cómo hacer sexo oral a unas 15 mujeres.

“¡Pasa Italiano! ¡Buenos días bebé! Niñas conozcan a mi Italiano ¿No es una belleza? Salúdenlo todos los días que él es un amor” me agarro, como siempre, hasta la pepa del culo “Este el único hombre que no le gusta que le metan mano ¡que estrés! ya saben nenas para que no me agarren, sólo besos y abrazos”.

Eran casi las 7am, aún faltaba media hora para la clase, me senté. “Escucha Italiano pa’ cuando pongas a mamar des tips para recibir más placer”, todas se rieron y siguieron dibujando en sus cuadernos unas siluetas que Mi Amiga la Prepago estaba haciendo en un pizarrón improvisado: eran bocas con pipis y en diferentes direcciones, estaba enumerados.

“Hagamos un repaso antes de meternos a la clase de TRX a disfrutar del bombón” todas comenzaron a hablar en coro “1. Aguantamos la respiración por la boca, comenzamos a respirar por la nariz y lo llevamos bien profundo hasta la garganta; 2. Lo recorremos con la lengua de abajo hacia arriba y lo soplamos suavecito; 3. Al fondo y a la derecha contra el cachete; 4. Giros en sentido horario sobre la cabeza antes de que se venga; 5. Lo rozamos con la boquita parada mientras se viene para dar más placer”.

Cada grito de guerra tenía su dibujo bastante bien hecho; las mujeres presentes se sabían las instrucciones al pelo, me sentía en Pare de Sufrir; me sorprendí al ver sus caras llenas de esperanzas, muchas de ellas hablaban paja de Mi Amiga la Prepago; ahora comprendo que era por envidia.

Llenas de ilusión salieron a comerse el gimnasio, Mi Amiga la Prepago y yo nos fuimos a las clase de TRX.

“Italiano ¿Ya hiciste la buena acción del día?” me dijo; miré el reloj, eran las 7:30am “Todavía falta mucho para que se acabe, puedo hacerlo después” le dije. “Tú deberías hacer la buena acción del día contigo mismo ¿viste las caras de esas mujeres? salieron como si hubiesen mamado y capaz ninguna haga nada porque son unas wirchas; pero yo hice mi buena acción con ellas y las llené de esperanza ¿Quieres que te lo mame después de la clase?” pele los ojos “Deja de ser tan mojigato mijo, a los amigos lo que sea por su bien ¿hace cuanto que no te lo maman?”.

Me quedé pensando y entré en depresión ¿por qué siempre tiene que hacerme sentir tan mal? “Estoy esperando el momento y la persona indicada” le dije y me fui al otro extremo del salón; al finalizar la clase se disculpó por WhatsApp.

Y a ustedes ¿hace cuanto que no se lo maman? ¿será que hacemos la buena acción del día con nosotros mismos y buscamos a cualquiera o será mejor que sigamos esperando el amor de nuestras vidas?

Dedicados a todas y todos aquellos que siguen siendo pacientes.

Mi Amiga La Prepago y el Escotét

Yo no sé si fueron las oraciones en las que le pedí a la Rosa Mística que le mandara a Mi Amiga la Prepago una señal para que se alejara de la mala vida o fue simplemente el karma lo que generó está situación; sea lo que sea, no funcionó.

“Ayer como a las 10 me llamaron del colegio de Selena porque había una situación inapropiada con mi niña y me dijeron que fuera corriendo”, la cara de Mi Amiga la Prepago era un poema. Estábamos estirando para hacer una clase de TRX, nos acompañaban unas amigas que casualmente tiene hijos en el San Ignacio de Loyola.

“Llegué al colegio y estaba Selena en la Coordinación con un niñito de piel tostada que me recordó a mi tío Elio, que en paz descanse, que era pescador allá en Puerto” se le entrecortaba la voz, pensé que se iba a poner a llorar. Cada vez se iban sumando más y más compañeros de gimnasio, Mi Amiga la Prepago era como Jesús predicando la palabra en el templo.

“Cuando veo a mi niña llorando lo primero que pensé fue que el niñito le había robado algo, por la pinta que tenía, y bueno capaz me llamaron para que se disculpara delante de mi; pues no, el niñito llevaba días invitando a mi Selena…” comenzó a alzar la voz y a manotear como Capriles “…a desayunar debajo de las escaleras del teatro, y como hoy aceptó, se la llevó, le bajó las pantaletas y le comenzó a meter mano”.

Les repito, no sé si fueron mis oraciones o el karma pero esto tuvo que haber sido una señal para que esta mujer dejara de andar saltando de huevo en huevo cual gallina.

“Le voltee la cara a Selena de un bofetón” respiró largo y profundo, las madres presentes la apoyaban con sus susurros “Los curas sonrieron, ustedes saben que a ellos les encanta generar dolor, y bueno, jalé a Selena y delante de la mamá del niño le eché un jarabe de lengua que no se imaginan. Mi hija no se la va a dar a cualquiera, a esa carajita le he metido demasiado rial para que venga a dársela a un pajuito, mínimo al hijo de Escotét. Es que cuando se entere Fortunato la agarra a coñazos.”

¿Lo pueden creer? “…Mi hija no se la va a dar a cualquiera…” ¡El coño de su madre! o sea, no importa que a Selena le metan mano si él que lo hace es millonario.

Las mamás que estaban ahí salieron como botellazo de puta diciendo vainas como “Negra tu estás loca…”, “Marica que bolas las vainas que dices…”, “Mi hermana te van a violar a la carajita si sigues pensado así…”, etc., etc., etc.

Llegó el instructor de TRX, me preparé para hacer la clase y Mi Amiga la Prepago se puso en la liga de mi derecha “¿Italiano tengo o no tengo la razón? ¿Uno quiere para su hija lo mejor?”.

“Lo mejor para tu hija es que estudie en la mejor universidad del país o del mundo mundial y no que a los 10 años le meta mano un Escotét, creo que tu definición de lo bueno y de lo malo difiere mucho de la mía” le dije. Se cambió de liga y no hablamos en el resto de la mañana.

Al salir del gimnasio la vi irse con el entrenador de TRX en su moto, saltaba cual adolescente descubriendo el placer en sus partes íntimas. Yo me fui pensando en eso de lo bueno y lo malo y cuan diferente somos todos; por eso nos damos nuestros coñazos cuando hacemos el bien con alguien que nos está haciendo mal.

Mi Amiga la Prepago vuelve a las despedidas de solteros

José Miguel, un compañero de oficina, se casa, y como es costumbre le organizaron una despedida de soltero en casa de mi jefe. Esto fue antes de ayer; no fui, me dio ladilla. Les cuento esto porque no sé que fue lo que me sorprendió más: si la emoción de Mi Amiga la Prepago al saber la coincidencia o descubrir que la stripper de la despedida de soltero fue Mi Amiga la Prepago.

“Italiano que gafó eres, hubieses ido, me contrató tu jefe, yo soy la stripper de confianza de los Bastidas, lo que pasa es que estaba fuera del rin… pero volví a las despedidas de solteros y es que me excita ver a los hombres viéndome y deseándome sabiendo que nunca me van a poder tener, no porque sea la stripper sino porque soy una top imposible”.

Le habían pasado unas fotos y unos vídeos a su iPhone y vi a todos los babosos de mi oficina lamiéndola, besándola, mordiéndola; “Querían hacerme un todos contra mi, pero no me quisieron pagar lo que cuesto”.

“¿Todos contra ti? ¿Todos esos hombres encima de ti rozándose sin pena? marica en la oficina son que sí súper machos” le dije sin poder creer el cuento…”El deseo sexual Italiano es capaz de moverte a hacer cosas que nunca antes has hecho, por eso me encanta jugar con los hombres quesúos”.

No aguanté más y me fui del gimnasio decepcionado ¿Qué coño le pasó a Mi Amiga la Prepago? O sea, yo sabía que era medio putona pero esto ya es demasiado.

Entré a una capilla a rezar por ella y al salir tenía en mi WhatsApp miles de fotos de mis compañeros de trabajo lamiéndole el hilo ¡Coño de su pepa!

Me pregunté entonces ¿Cuán sinceros somos con los demás o con nosotros mismos? Mi Amiga la Prepago está usando una máscara para tapar algo o es que esta es su verdadera manera de ser. Todo es culpa de Fortunato y su rechazo hacia Mi Amiga la Prepago por no se suficiente mujer fina para él. ¿Cuántas veces no hemos sido suficiente para alguien y nos volvemos unos loquitos?

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Tema Esquire por Matthew Buchanan.

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