Mi Amiga la Prepago volvió a caer

Haber llegado unos minutos tarde al gimnasio hizo que Mi Amiga la Prepago se fuera con otro hombre. ¿Recuerdan al portugués que tanto odiamos? Bueno.

Comencé mi rutina solo y con cara de culo, me costaba creer que Mi Amiga la Prepago no tuviese un discurso coherente después de lo que le hizo este carajo. Yo lo odiaba como nunca odié a nadie, como nunca odiaré a nadie gracias a lo sucedido, que por lo visto Mi Amiga la Prepago había olvidado.

Intenté botar en cada gota de sudor el drama ajeno que yo solo había creado para evitar hacerle un show a esta mujer, cosa que fue imposible porque no pude evitar torcerle los ojos cuando la vi saliendo del gimnasio tomada de la mano del portugués. Por primera vez en varios días salimos por separado.

Hace rato me mandó una carita sonrojada con un “tengo tanto que contarte”, ya me imagino de qué va el cuento, pero bueno.

Tengo que aprender que la filosofía del todo o nada ya está como pasada de moda. Las conductas sociales que conocíamos han cambiado, estamos en una nueva era en la que o nos ponemos en modo garganta (traga, traga, traga) o aceptamos el cambio y, como dice un buen amigo “nos callamos y aplaudimos”.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s