Mi Amiga la Prepago entra al baño de hombres

Llevo casi un año en el gimnasio y recuerdo haber coincidido desde el primer día con Héctor, el nuevo novio de Mi Amiga la Prepago, en los vestidores antes de entrenar.

Yo siempre llegaba medio dormido a dejar mi bolso en alguno de los lockers vacíos que están en el centro del pasillo del baño; él siempre estaba al fondo a la derecha, en la zona de lockers de los entrenadores, y desde allá me miraba con cara de como si me quisiera robar la billetera.

Algunas mañanas olvidaba ver hacía la derecha y la mala vibra con la que me miraba me hacía voltear con escalofríos; yo guardaba mis cosas rápido y salía corriendo a entrenar, él obviamente se daba cuenta y pasaba toda la mañana riéndose de mi.

Esta mañana cuando entré al baño a dejar mis cosas miré de reojo (como siempre) y me di cuenta de que Héctor no estaba solo; fue entonces cuando escuché un grito de Mi Amiga la Prepago: “¡Mi Italiano bello! Vente pa’ acá, ya nos parecía raro que no habías llegado chico, estábamos hablando de ti”, me acerqué a ellos rápidamente.

Mi Amiga la Prepago tenía una nalga pelada sobre la cual Héctor estaba pasando un algodón húmedo. “Levanta la pierna mi reina que te voy a inyectar… y después voy por ti muchachito” dijo el hombre mientras introducía una jeringa gigante en ese culo lleno de biopolímeros.

“Me estoy metiendo un ciclo de Winstrol Italiano bello, el negro me quiere poner grandota y rayada pa’ competir en agosto en una de esas cosas de gimnasio ¡pela la nalga pa’ que te inyecte a ti también! es que eres muy flacucho y por eso no levantas papi, con unas cuantas inyecciones de estás te vas a poner yuca y se te va a acabar la falta de cama, aprovecha que es gratis”.

Puse mi típica cara de situación, recogí mi bolso del suelo y lo fui a guardar en uno de los lockers. Ellos comenzaron a reírse y murmuraron cosas de mi que no lograba escuchar del otro lado de baño y que tampoco me importaba hacerlo.

Comencé a calentar en la escaladora para hacer tiempo y no coincidir en las máquinas con Mi Amiga la Prepago pero no me funcionó el plan, cuando bajé las escaleras estaba esperándome en la recepción sola. “Tu podrás batirte y torcerme los ojos todas las veces que quieres… y podrás dártelas de rebelde y no seguir mis consejos y no hacer esto del ciclo conmigo, pero lo único que quiero es saber que me apoyas”.

Fue entonces cuando conocí un lado que nunca me había mostrado Mi Amiga la Prepago. La tomé de las manos, estaba sudando frío, sus ojos se habían puestos profundos “Entonces ¿estás conmigo en este peo?”, le apreté duro las manos, me dio un piquito y nos fuimos a entrenar.

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2 thoughts on “Mi Amiga la Prepago entra al baño de hombres

  1. Edgardo dice:

    te vas a poner yuca y se te va a acabar la falta de cama………. Jajajajajajajajajaja……….. Hermano me gustaría los capítulos anteriores que ya bajaron de la web, es para un amigo que no conoce el inicio de la historia y ya te está siguiedo… saludos… Masiao bueno….

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