Mi Amiga la Prepago y yo nos sinceramos

“Te convertiste en mi cable a tierra” así me dio los buenos días Mi Amiga la Prepago. Se detuvo en frente de mi, yo hacía abdominales, pensé que me iba a dar un sermón matutino pero no. Tenía los ojos rojos, me imagino que es porque estaba recién levantada. Nos vimos sin decirnos nada por unos minutos y siguió su camino.

Se metió en la clase de bailoterapia de la ex bailarina de Venevisión, la que tanto criticábamos por ser una bate quebrada. Mientras entrené no dejé de verla preguntándome el porqué de esa reflexión matutina; ella, aprovechando el juego de reflejos de los espejos del salón de baile, me seguía fijamente y se remeneaba al son de ritmos latinos que hacían que soltará, a través del sudor, toda la rabia acumulada.

Nuestras miradas decían mucho, habernos convertido en “el cable a tierra” del otro era algo más trascendental que haberla visto desnuda. A diario nos recordábamos nuestras desgracias así el día hubiese comenzado bien y las ganas de ser felices fueran mayores. Recordé aquella mañana de entrenamiento en la que me dijo que me envidiaba tanto como yo a ella, fue entonces que me di cuenta que nos habíamos inyectado demasiada realidad y en vez de hacernos daño queríamos evitar que el otro se lastimara con algo o alguien.

Salió de la clase de baile y me buscó en la bicicletas. “Esta tarde llega Héctor de Barlo’ así que me voy a instalar en su casa para darle un sorpresa y otra oportunidad porque así lo quieres tú y eso lo aprendí de ti así tú no hayas aprendido nada de mi”. Me dio un beso y me restregó todo el sudor que tenía en la cara “Esto es lo único que se te va a pegar de mi” se rió y se fue.

Yo terminé de hacer bicicleta y me metí en el sauna a pensar. Si una prepago es capaz de darse otra oportunidad, todos podemos hacerlo, lo único que hace falta es querer hacerlo.

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Mi Amiga la Prepago graba tres videos porno

Ver detenidamente a Mi Amiga la Prepago protagonizando sus propios videos porno no era precisamente el plan que tenía para esta mañana de entrenamiento, pero no me quedó de otra.

Amanecí de mal humor, así que me había ido a una de las esquinas del gimnasio a hacer pecho. Mi Amiga la Prepago llegó pegando gritos desde la puerta como siempre y con Raúl de la mano. Al verme me lanzó un beso desde lejos e inmediatamente se deshizo de su marido de turno y vino hacía a mi emocionada.

Me contó que anoche había aprovechado que Raúl estaba en una cena de negocios para grabarle 3 videos porno de 30 segundos a Héctor. Me los mostró. Eran videos muy eróticos, sin pudor y con mucho sudor. Los grabó en la cama de Raúl porque “me excitaba demasiado el pecado que estaba cometiendo Italiano”. En el inicio del primer video usó un hilo de plástico de La Perla con unas arandelas doradas atrás, de ahí en adelante se remeneaba como Dios la trajo al mundo.

“Terminé de grabar los videos bañada en sudor y muy excitada, menos mal que Raúl llegó ahí mismo… ¿Sabías que de iPhone a BlackBerry es un rollo mandar videos largos? Por eso los hice cortos Italiano y entonces paraba y grababa, y parara y grababa hasta que me gustaba y se lo mandaba… Eran casi la una de la mañana cuando le mandé a Héctor el último video con un hermosa dedicatoria de amor”.

Si Mi Amiga la Prepago mandó unos videos grabados en la cama de su marido de turno con una “dedicatoria de amor” su concepto de amor difiere del mío. Para ella amar es tirar, vivir bien y sentirse deseada. Linda conclusión para las 7 de la mañana.

“Te cuento esto Italiano porque vi que estabas del lado del Negro” me dijo llevándome por el brazo al área de abdominales que es un poco más privada “La cosa es que Héctor vuelve la semana que viene y quiere paz sexual mientras está allá, que eso de las fotos y los videos a él no le gustaba y tu eres testigo que aquí en el baño me prometió que así íbamos a mantener la llama del amor mientras estuviera allá. No quiere que le escriba si es para mostrarle las tetas o la cochofla”.

Con su tono de indignada siguió su drama matutino: “Que no se diga que no luché por este amor Italiano, no me vengas después a poner cara de culo cuando lo mande a comer mierda por tener doble discurso. Hice todo lo que pude por mantener este amor al día y él se echó para atrás ¡cobarde!”. Me dio un beso, se levantó y fue a buscar a Raúl al otro lado del gimnasio. Me dolió un poco eso de “estar del lado de Héctor” porque sin duda es estar del lado equivocado.

Cada quien le da al amor el significado que quiere y lucha por él a su manera. Creo que tengo que dejarme de cuentos de hadas y abrir la mente al amor de hoy, el amor moderno, al amor libre; y luchar por él siendo feliz y no sufriendo.

Dedicado a todos los que luchamos a diario por amor en especial a Arturo.

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Mi Amiga la Prepago está jugando un doble play

Mi Amiga la Prepago llegó al estacionamiento del gimnasio en el Audi de “el carajo este” y se me estacionó al lado; me bajé del carro, la vi con odio y me fui, ella aceleró el pasó y me agarró por el brazo. “¿Qué coño es lo que te pasa a ti ahora? Hoy amanecí demasiado feliz para que me eches a perder el día poniéndome cara de culo. Héctor está resolviendo peos familiares en Barlo’ y cada vez que me llama es un drama… un fastidio… se enrolla por vainas estúpidas y no estoy dispuesta a calarme eso de lejos”.

Agarro mi bolso y me jaló por el brazo hasta el vestuario del baños de hombres, mi cara de situación me comenzaba a provocar dolor de cabeza. “He intentado relajarlo mandándole fotos de mis tetas, de la chochis… Me tomé hasta fotos echándome un litro de leche encima y tuvo las santas bolas de decirme que a él no le gustaba eso… Italiano yo no estoy dispuesta a perder tiempo cuando hay gente que me quiere coger… y cogerme bien y sin peos”.

Todos los tipos que estaban en el vestuario tenían cara de que se les había parado, por lo que me fui con Mi Amiga la Prepago a las caminadoras donde desahogó su frustración sexual. “Estamos en el 2012 Italiano ya uno no puede andarse preocupando por los peos de otros porque los otros no se ocupan de los de uno, por eso y hasta que Héctor regrese yo me mudé a casa del carajo este que me está dando vida de reina”.

Entrené acompañado de los cuentos calientes de Mi Amiga la Prepago hasta que se hizo presente Raúl, “el carajo este”, y juntos me hablaron de lo que habían hecho en el puente.

Sin duda “el carajo este” es un HOMBRE, no se compara con Héctor, este es otro peo. Todos en el gimnasio llevaron la situación con mucha normalidad, ya como que estamos acostumbrados a los engaños.

Terminamos de entrenar, Mi Amiga la Prepago me invitó a desayunar en el pent house de Raúl pero preferí dejar la invitación pendiente e irme. No les puedo negar que Mi Amiga la Prepago tiene razón en eso de que uno no puede perder el tiempo y menos cuando hay gente que “quiere cogerte bien y sin peos”, los enrollados no llevamos chance.

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Mi Amiga la Prepago le monta cachos al negro

Esta mañana no me despertó la alarma sino un mensaje de Mi Amiga la Prepago que decía: “llega tmprano al gym italiano y de 1 t vas pa las caminadoras… nos vmos ai”, eran las 5:00am, del tiro me levanté, me vestí y salí para el gimnasio.

El área de cardio estaba totalmente vacía, creí haber llegado demasiado temprano hasta que escuché un “pss… pss…” de Mi Amiga la Prepago desde una de las caminadoras del fondo. Estaba sudando a chorros, llevaba tiempo trotando.

Me subí a la caminadora de al lado, le bajó la velocidad a su máquina y se sacó los audífonos del iPhone.

“Anoche me tiré a un carajo ahí…

Es de aquí del gimnasio…

Amigo del negro, por cierto, eso me asusta; el muy webón me lo recordó esta mañana cuando me dejó aquí… Yo vine a entrenar anoche y de aquí me fui con él. Por cierto dejé la blindada en el estacionamiento…

Dormí en su casa…

Es realmente es un webón… El webón de la vida pero por el webote que tiene, el del negro se quedó pendejo delante de este…

Tiene una labia ¡cómo me vuelve loca las labias!

Me despertó con una rosa y una merengada de proteína de fresa que le vendió el negro pa’ más ñapa…

¿Crees que le diga algo? Digo él a Héctor. Yo no creo porque si Héctor se entera lo mata a coñazos…

Tira divino, es tan hombre. No es que Héctor no sea hombre, o sea, es más hombre tirando que Héctor, es así sucio y me dice cosas cochinas al oído. Héctor es puro ‘te amo, quiero estar contigo para siempre, no me dejes, tengamos una familia, déjame besarte esas nalguitas a las que le dejo marcas cuando las inyecto’ y me besa las nalgas y me chupa el culo; en vez este me agarró por las caderas y…

Dormí en su casa ¿te dije?

De aquí voy pal’ vapor, necesito sudar esta culpa…

Esta noche vamos a cenar. Héctor se fue a visitar a su mamá por el puente. Le dije que se llevara la blindada y se fue en autobús…

Este tiene un Audi y un pent house hermoso…

Italiano ¿esa cara es por la descripción del webo de este carajo o es porque tu eres como Héctor que promete amor y amor y amor?”.

Y así comenzaron los 45 minutos más largos de mi vida. Mi Amiga la Prepago me describió cada esquina del pent house del carajo y cada posición que le había hecho en ellas. Yo intenté escucharla, se los juro, pero darme cuenta que soy “como Héctor”, alguien que habla de amor y no sucio, me lo impidió.

¿Será que hay alguien que valore nuestra manera de ser? O simplemente nos tocará ser parte del engaño.

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Mi Amiga la Prepago está blindada II

Esta mañana, al igual que casi todas las mañana de la semana pasada entrené solo. Héctor me mandaba bien temprano por WhatsApp los ejercicios que tenía que hacer para así no separarse de Mi Amiga la Prepago mientras entrenaba junto con “sus amigas”, que se le volvieron a unir quien sabe con que excusa.

Ya no es sólo la camioneta blindada la que protege a Mi Amiga la Prepago, ahora tiene a su negro y cuatro mujeres que con “una rueda de pescado” la mantienen abstraída y adulada, y creo que es eso lo que me hacía sentir raro, perdí por completo el poder que tenía sobre Mi Amiga la Prepago o el que ella tenía sobre mi.

Cada uno terminó de entrenar por su lado y nos conseguimos en las caminadoras, Mi Amiga la Prepago llevaba unos 15 minutos trotando. Me subí en la caminadora que estaba justo a su lado y comencé a trotar, en un momento nos vimos de reojo y empezamos a correr sobre la banda de goma como si estuviéramos persiguiendo algo, el ejercicio se había tornado en algo muy personal.

Corríamos cada vez más fuerte hasta que Mi Amiga la Prepago paró; quise detenerme para ver que le pasaba pero seguí corriendo desesperado sobre la máquina hasta que se apagó a los 25 minutos.

Me bajé y vi a Mi Amiga la Prepago sentada sobre la alfombra intentando recuperar la respiración, yo estaba bañado en sudor y con taquicardia, pero igual nos vimos fijamente por unos minutos hasta que bajé la cabeza, ella se levantó y agarrándome por el mentón me dijo “yo deseo de ti tanto o más de lo que tu deseas de mi Italiano, por eso estamos juntos, por eso nos hablamos siempre, porque nos queremos bien y nos gusta hacernos daño queriendo ser como el otro”.

Se apoyó en mi hombro y caminamos hasta los bancos de hacer abdominales. “La gente se junta porque quieren algo del otro, por eso funcionan las relaciones, sino mira a Héctor encima de mi siempre, algo está buscando, todo estamos siempre buscando, somos como cazadores. Así que párate y anda a cazar y dejemos el drama; yo me voy en mi camioneta blindada” y se fue riéndose como si nada.

Que prepago es Mi Amiga la Prepago ¿no? ¡qué bipolar! ¡qué diva! Ese es uno que se toma en serio todo.

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Mi Amiga la Prepago está blindada I

El término “blindado” se comenzó a escuchar con frecuencia desde hace un par de años en Venezuela, aunque no fue hasta hace unos meses que se volvió una moda y por consiguiente muy común el hacer alarde de su concepto. Estar blindado más allá del metal, del vidrio grueso, de la protección humana; es ser poderoso, ser realmente invulnerable a los sentimientos y lograr que éstos no se dobleguen ante nada ni nadie.

Mi Amiga la Prepago se había ido para Barlovento con Héctor y se llevó a Selene y a su mamá, o sea, fue un viaje muy familiar porque toda la familia del negro está allá. Cuando me dijo la semana antepasada que se iban pensé que mas que un viaje familiar era un viaje para sentar bases, apretar los lazos y así lo fue, ya que esta mañana cuando llegué al gimnasio y vi la actitud de Héctor ante Mi Amiga la Prepago que ya estaba entrenando y no eran ni las 6am.

Él estaba más caballero que nunca, más dispuesto a ella, más seguro de tenerla. Sentí un poco de envidia porque si de blindaje hablamos, Héctor es la capa protectora de Mi Amiga la Prepago pero sólo ante el gimnasio porque ante la ciudad el blindaje que luce Mi Amiga la Prepago es otro…

“Fortunato se enteró que me iba a Barlovento con Héctor y la niña y mi mamá, sabes que él ama a mi vieja y me dijo: ‘tú ya no puedes andar así sin protección por la calle, llevas las dos cosas que más aprecio encima y no quiero que les pase nada’ y acto seguido estaba en la casa con la camioneta blindada y nos llevó a pasearla y terminamos cenando divino en un restaurante nuevo en La Castellana, muy lujoso como los que me llevó en Italia, Héctor al enterarse se arrechó tanto que se fue en autobús a Barlo’ y yo manejé sola la blindada, pero me acompañó un escolta de Fortu’ y allá se batió por dos horas más y se le pasó ahí mismo”.

“Pero es que dime tú Italiano, llega el tal Fortunato ese con una camioneta blindada con lazo, traje azul claro y un Cartier a quererme robar a mi mujer y a mi hija putativa, si me da la gana me arrecho por un mes”.

Y así pasaron toda la mañana de entrenamiento: ella hablaba de Fortunato y su afortunada situación económica, y él de su nueva propiedad: Mi Amiga la Prepago, quien se iba elevando un poco más con cada una de sus palabras. Eran dos enamorados adolescentes, dos amigos con derechos exhibiendo su cuerpos sudados, dos animales en celo marcando el territorio.

“Aprovechando que Héctor fue a tomar agua… Italiano, no sabes… Fortunato se entonó a punta de Moët y me soltó esta: ‘Tú y Selene son las dos cosas que más quiero en el mundo y no quiero que les pase nada’ además andaba cariñoso, ese debe estar mal con la esposa, es que esa mujer es un palo seco que no le pudo dar nunca hijos y sabes que para los italianos eso es importantísimo, tu eres italiano”.

Sin duda el regalo de Fortunato, el hombre que rescató a Mi Amiga la Prepago de la mala vida, fue para Héctor un coñazo y la razón para adularla más. Doble blindaje, más protección. Entonces me pregunto yo, qué pasa con el resto de las personas, los que no tenemos a nadie que nos blinde, los que sólo tenemos algodón encima y llevamos el corazón a flor de piel ¿cómo nos protegemos?

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