Mi Amiga La Prepago y el Escotét

Yo no sé si fueron las oraciones en las que le pedí a la Rosa Mística que le mandara a Mi Amiga la Prepago una señal para que se alejara de la mala vida o fue simplemente el karma lo que generó está situación; sea lo que sea, no funcionó.

“Ayer como a las 10 me llamaron del colegio de Selena porque había una situación inapropiada con mi niña y me dijeron que fuera corriendo”, la cara de Mi Amiga la Prepago era un poema. Estábamos estirando para hacer una clase de TRX, nos acompañaban unas amigas que casualmente tiene hijos en el San Ignacio de Loyola.

“Llegué al colegio y estaba Selena en la Coordinación con un niñito de piel tostada que me recordó a mi tío Elio, que en paz descanse, que era pescador allá en Puerto” se le entrecortaba la voz, pensé que se iba a poner a llorar. Cada vez se iban sumando más y más compañeros de gimnasio, Mi Amiga la Prepago era como Jesús predicando la palabra en el templo.

“Cuando veo a mi niña llorando lo primero que pensé fue que el niñito le había robado algo, por la pinta que tenía, y bueno capaz me llamaron para que se disculpara delante de mi; pues no, el niñito llevaba días invitando a mi Selena…” comenzó a alzar la voz y a manotear como Capriles “…a desayunar debajo de las escaleras del teatro, y como hoy aceptó, se la llevó, le bajó las pantaletas y le comenzó a meter mano”.

Les repito, no sé si fueron mis oraciones o el karma pero esto tuvo que haber sido una señal para que esta mujer dejara de andar saltando de huevo en huevo cual gallina.

“Le voltee la cara a Selena de un bofetón” respiró largo y profundo, las madres presentes la apoyaban con sus susurros “Los curas sonrieron, ustedes saben que a ellos les encanta generar dolor, y bueno, jalé a Selena y delante de la mamá del niño le eché un jarabe de lengua que no se imaginan. Mi hija no se la va a dar a cualquiera, a esa carajita le he metido demasiado rial para que venga a dársela a un pajuito, mínimo al hijo de Escotét. Es que cuando se entere Fortunato la agarra a coñazos.”

¿Lo pueden creer? “…Mi hija no se la va a dar a cualquiera…” ¡El coño de su madre! o sea, no importa que a Selena le metan mano si él que lo hace es millonario.

Las mamás que estaban ahí salieron como botellazo de puta diciendo vainas como “Negra tu estás loca…”, “Marica que bolas las vainas que dices…”, “Mi hermana te van a violar a la carajita si sigues pensado así…”, etc., etc., etc.

Llegó el instructor de TRX, me preparé para hacer la clase y Mi Amiga la Prepago se puso en la liga de mi derecha “¿Italiano tengo o no tengo la razón? ¿Uno quiere para su hija lo mejor?”.

“Lo mejor para tu hija es que estudie en la mejor universidad del país o del mundo mundial y no que a los 10 años le meta mano un Escotét, creo que tu definición de lo bueno y de lo malo difiere mucho de la mía” le dije. Se cambió de liga y no hablamos en el resto de la mañana.

Al salir del gimnasio la vi irse con el entrenador de TRX en su moto, saltaba cual adolescente descubriendo el placer en sus partes íntimas. Yo me fui pensando en eso de lo bueno y lo malo y cuan diferente somos todos; por eso nos damos nuestros coñazos cuando hacemos el bien con alguien que nos está haciendo mal.

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Mi Amiga la Prepago vuelve a las despedidas de solteros

José Miguel, un compañero de oficina, se casa, y como es costumbre le organizaron una despedida de soltero en casa de mi jefe. Esto fue antes de ayer; no fui, me dio ladilla. Les cuento esto porque no sé que fue lo que me sorprendió más: si la emoción de Mi Amiga la Prepago al saber la coincidencia o descubrir que la stripper de la despedida de soltero fue Mi Amiga la Prepago.

“Italiano que gafó eres, hubieses ido, me contrató tu jefe, yo soy la stripper de confianza de los Bastidas, lo que pasa es que estaba fuera del rin… pero volví a las despedidas de solteros y es que me excita ver a los hombres viéndome y deseándome sabiendo que nunca me van a poder tener, no porque sea la stripper sino porque soy una top imposible”.

Le habían pasado unas fotos y unos vídeos a su iPhone y vi a todos los babosos de mi oficina lamiéndola, besándola, mordiéndola; “Querían hacerme un todos contra mi, pero no me quisieron pagar lo que cuesto”.

“¿Todos contra ti? ¿Todos esos hombres encima de ti rozándose sin pena? marica en la oficina son que sí súper machos” le dije sin poder creer el cuento…”El deseo sexual Italiano es capaz de moverte a hacer cosas que nunca antes has hecho, por eso me encanta jugar con los hombres quesúos”.

No aguanté más y me fui del gimnasio decepcionado ¿Qué coño le pasó a Mi Amiga la Prepago? O sea, yo sabía que era medio putona pero esto ya es demasiado.

Entré a una capilla a rezar por ella y al salir tenía en mi WhatsApp miles de fotos de mis compañeros de trabajo lamiéndole el hilo ¡Coño de su pepa!

Me pregunté entonces ¿Cuán sinceros somos con los demás o con nosotros mismos? Mi Amiga la Prepago está usando una máscara para tapar algo o es que esta es su verdadera manera de ser. Todo es culpa de Fortunato y su rechazo hacia Mi Amiga la Prepago por no se suficiente mujer fina para él. ¿Cuántas veces no hemos sido suficiente para alguien y nos volvemos unos loquitos?

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Mi Amiga la Prepago y su voto nulo

Los comicios electorales dejaron a Mi Amiga la Prepago más quesúa que de costumbre, por lo que decidió vengar su voto nulo llamando a un Ministro para invitarlo a cenar.

No llegaron nunca al restaurante puesto que en la puerta de su edificio, Mi Amiga la Prepago le presto un servicio oral por largo rato hasta que llegó la Policía de Chacao y se los llevó por incumplimiento de las ordenanza municipales.

Mi Amiga la Prepago había cuadrado todo: la mamada al montarse en la camioneta, la llamada que la cachifa hizo para denunciar el acto sexual callejero, la cena a solas sin guardaespaldas por parte del líder gubernamental.

El Ministro, como buen corrupto, salió a las horas de la comisaría en la que los detuvieron cerca del Centro San Ignacio. Mi Amiga la Prepago salió al día siguiente pero de la casa del Comisario al que le tuvo que pagar con sexo para que la liberara.

El Comisario fue el segundo que cayó esa noche, después de quedarse dormido por unas pastillas que Mi Amiga la Prepago le echó en el trago “Le quité dos correas Ferragamo de culebra que tenía en su closet y unos dólares que conseguí en la peinadora. El pobre Comisario se quedo amarrado y pelando”.

No eran ni las 8 de la mañana y apenas los cuentos estaban comenzando. Comenzamos a hacer cardio en las escaladoras.

“¿Tu escuchaste a Capriles en la entrevista a los medios? Dijo ‘yo iba a ganar, no gané, pero iba preparado a ganar’ el carajo fue sincero y dijo que teníamos que ser sinceros y combatir la corrupción”.

Estaba un poco asqueado de la nueva personalidad de Mi Amiga la Prepago, se me notaba en la cara. “Quita esa cara mijo, acostúmbrate, porque está es la verdadera yo, la sincera. Me ladillé de ser una pajúa y voy a volver a ser feliz”.

Como estos cuentos me echo un par más. “Pasaste toda la semana mamando webo” le dije y me respondió “Si, mamé bastante webo pero ninguno como el de Fortunato, el único que me ha acabo en la boca porque eso uno se lo hace sólo al amor de la vida de uno”. Linda reflexión de Mi Amiga la Prepago ¿no?

Me puse los audífonos y seguí en la escaladora. Mi Amiga la Prepago se sacó el hilo de las nalgas y fue a recostarle el culo al entrenador nuevo del gimnasio, seguro hoy se lo tira.

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Pensé que Mi Amiga La Prepago tomaba Nuvó y no, toma Buchanan’s

Anoche acepté la invitación de unos amigos y me fui a tomar unos whiskies en el lugar más adeco que hay en Caracas: el Maute Grill. Llegué antes que todos, como siempre, y mientras esperaba en la puerta con el olor a punta trasera me sorprendió la cantidad de Prepagos que entraban de la mano de viejos verdes; decidí entrar para echar un ojo y me sentí en un burdel.

Había varias mesas con una madame y sus niñas buscando hombres, vi a las típicas Prepago de Centro Hípico vestidas terrible, con un Mulco en la mano al lado de un gordo en camisa Columbia, y había también las Prepago que se las daban de adecas y andaban con su viejo verde bañándose en Buchanan’s 18.

Inmediatamente pensé en Mi Amiga la Prepago y me dieron ganas de estar con ella para criticar a todas estar wirchas con aires de señoras finas. Salí un momento a respirar airé no acondicionado y sin humo de parrilla y como sí la hubieses deseado y bajándose de una Fortuner último modelo vi bajándose a Mi Amiga la Prepago cual señora de Cafetal y con la gorra del tricolor como primera dama.

Me quedé petrificado, era la primera vez que la veía fuera del gimnasio; me escondí detrás de una columna, no me atrevía a saludarla. Estaba con un grupo de amigas y sus respectivos viejos verdes.

Entraron haciendo campaña política para El Flaco y gritando por Vizquel.

Se sentaron en una mesa y de una le trajeron dos botellas de Buchanan’s 18 y cosas para picar.

Llegaron mis amigos y por suerte nos sentaron en una mesa alejada. Aunque toda la noche no hice más que estar pendiente de Mi Amiga la Prepago.

Después de tres whiskies decidí irme, no aguantaba el sueño. Me fui escondido para evitar tropezármela y mientras esperaba el carro me escribió por WhatsApp: “Me encanto verte vestido de hombre y tomando whisky Italiano bello, me diste queso horrible, mañana tienes el día libre porque yo me voy a disfrutar de una fiesta pre elecciones para calentar la victoria de El Flaco”.

No sabía si estar contento por verla fuera del gimnasio, si sorprenderme por verla en modo Prepago o si sonrojarme porque me vio. Lo que me parece raro es que Mi Amiga la Prepago se las da de decente delante de mi en el gimnasio y fuera es lo que es: una Prepago. La cabras siempre tiran pal’ monte.

Dedicado al flaco.

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La Realidad de Mi Amiga La Prepago

A Mi Amiga La Prepago todo le sienta bien; hasta las vacaciones escolares de Selena, su hija, le cayeron de perlas.

Cada año al terminar las clases Fortunato, el italiano que rescató a Mi Amiga La Prepago de la mala vida y el padre de su hija Selena, se lleva a la niña a Italia para que pase unos meses con su nonna Vita, su nonno Ignazio y su tía Donatella.

Fortunato está casado con una italiana que no puede darle hijos, pero como la filosofía de las familias italianas es preservar la raza a toda costa, Selena es el ingrediente perfecto para que la fórmula del éxito se haga realidad.

La familia de Fortunato es Siciliana, viven en un pueblo muy chiquito y como en los pueblos pequeños el infierno es grande y tomando en cuenta que Selena es morena, como su mamá (Mi Amiga la Prepago), “La infértil esposa de Fortu’ tiene que achicharrarse en la playa cada vez que va pa’ Italia para que allá no piensen que no es hija de ella… en vez de llevarme a mi que soy la verdadera madre”.

Cada periodo vacacional Mi Amiga La Prepago inicia un nuevo ciclo, inconscientemente trata de tapar que no es tomada en cuenta para ser presentada a la sociedad Siciliana y cae en una etapa tukky en la que vuelve a reencontrarse con sus orígenes; esta vez fue de la mano de Diosa Canales y Richard Linares, quienes se encargaron de recordarle lo que realmente era y que aunque hoy está muy lejos de ser la putica que Fortunato rescató, sigue guardando en su interior ese rechazo que la atormenta.

Por eso el regreso de Mi Amiga La Prepago fue tan normal, como todos sus regresos; un borrón y cuenta nueva, un inicio desde cero que oculta las verdaderas razones del daño que internamente se hace por no ser una mujer digna de ser presentada por Fortunato a su familia.

Todo esto lo intuí los días pasados mientras entrenaba con Mi Amiga la Prepago y Selena nos acompañaba porque estaba de vacaciones.

Mi Amiga La Prepago como buena madre es un fiera recién parida en lo que respecta a Selena; La Negra se pone muy bajo perfil en presencia de su hija: la esconde y se esconde, no hace bulla, no saluda a nadie y obvia cualquier mirada que pueda causarle daño a su nena o que revele delante de su cría la mujer deseada por todos.

Después de todo Mi Amiga La Prepago no es la mujer que tanto admiraba por ser tan libre. Todos guardamos secretos que nos atormentan y que nos llevan a hacernos daños físicos y mentales con los que buscamos purgar y poder sentirnos mejor.

Mi Amiga La Prepago no es la mujer básica y sin complicaciones que yo imaginaba; y la acción de “dársela” a cualquiera por dinero o lujos era una manera de tapar lo que realmente sentía; lo que me hace pensar que todos hemos prostituido nuestros sentimientos para darnos unos pocos minutos de placer y poder olvidar lo que nos quema por dentro.

Este regreso de Mi Amiga La Prepago a nuestro gimnasio fue el fin de un ciclo y el inicio de otro con el que busca endurecer su coraza ante el mundo para parecer una verdadera Prepago que sólo busca complacer y complacerse.

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