Mi Amiga La Prepago en Navidad

La Navidad ya está en todas partes, inclusive encima de Mi Amiga la Prepago que hoy se vino disfrazada, como ella se describió, de “La amante de Santa Claus, la amante perversa de ese viejo verde, la que le quitó la barba y se hizo un hilo semitransparente”.

Creo que no hace falta describirles el atuendo que terminó adornado de con  los ojos de los que asistieron a la mañana de entrenamiento que culminó en un Regalo Robado o como dice Mi Amiga la Prepago “Este es el Amigo Secreto del momento, si no te gusta lo que agarraste pues agarras otro y ya, no hay pele, no es como los otros años que te tienes que quedar con una vaina de mal gusto”.

Todos estaban impregnados de la Navidad o mas bien del perfume Navideño que usaba Mi Amiga la Prepago y que le restregó a cuanto hombre la saludó, vio o piropeó. Haberle dado el culo a Fortunato en la cena navideña no había logrado lo que ella tanto había soñado de regalo de Navidad, por lo que desde hace algunos días había vuelto a las andadas:

1. Al entrenador de TRX se lo tiró un par de veces y lo hizo terminar con la novia, el pobre gafo pensó que se podía empatar con La Negra pero no sabía el tipo de mujer con la que se estaba acostando. “Italiano ese papito se pasó de intenso y sabes que conmigo el que me muestra el hambre no me come. Y es que vino hasta a mi casa a armarme show: que si se podía mudar conmigo, que la novia lo descubrió, que estrés Italiano. Lo mandé pal’ carrizo. Conmigo esa presión no funciona”.

2. Al dueño del gimnasio y al hijo se los raspó el fin de semana; le pregunté si habían hecho un trío pero me lo negó, obviamente lo hizo y así aseguró un año más de gimnasio gratis para ella y para mi “Así que deja de verme con cara de juez” me dijo “Te vas a ahorrar un realero y me costó un par de tragos y un compartir con ellos” ¡Qué mentirosa! Mi Amiga la Prepago llevó más webo que sartén de lunchería.

3. Al entrenador nuevo, un tal Fanta, se lo llevó ‘y que’ a dar una vuelta en la camioneta blindada y bueno… ya se imaginan lo demás.

Mientras jugamos al Regalo Robado Mi Amiga la Prepago estuvo calladita, y cómo no va a estarlo si los cuatro hombres con los que tiró en menos de una semana estaban ahí en la jodedera. Ella intentaba estar como si nada pero se le sentía la incomodidad de haberse pasado del límite. Los cuatro panas la abordaban en diferentes momentos con el poder de reclamar lo suyo y ella los alejaba como si tuviera calor.

Bebimos mimosas, comimos ensalada de gallina, pan de jamón y panetone; acercándose mi hora de ida a la oficina me despedí de Mi Amiga la Prepago como cualquier otro día y me pidió que la llamara al celular. Lo hice, me salió la contestadora.

“Cancelé la línea Italiano, mientras Selena esté con su papá en Italia la línea estará cancelada y yo más lejos aún de ellos porque me voy al pueblo con mi mamá” sacó un marcador de la lycra roja de terciopelo para que le escribiera mi número en su mano, me dio un piquito y se devolvió a la reunión.

Se me aguaron lo ojos por la despedida improvisada y mientras me alejaba de su imagen le reclamé a la Navidad por hacerme pagar algo de lo que no tenía culpa.

Qué Feliz Navidad esta ¿no?

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Mi Amiga La Prepago da el culo

Una concesión es la acción de conceder o dar una cosa a una persona que tiene autoridad o poder para ello; es como vulgarmente decimos: un permiso. Todos hacemos concesiones a diario, y los que no, la hacen de vez en cuando o una vez al mes o una vez cada seis meses o como Mi Amiga la Prepago que hace una concesión una vez al año.

Todos los años a principio de diciembre Mi Amiga la Prepago recibe la Navidad en su casa con una cena que le prepara a Fortunato, el papá de Selena, en la que “el hombre de la casa viene a traer los regalos y a llevarse a la niña a Italia para que pase la Navidad con la nonna de allá”.

El año pasado no le había prestado mucha atención a esto, pero este año, ya sabiendo que la esposa de Fortunato es un frígida entiendo la concesión que hace Mi Amiga la Prepago para acercarse un poco más al amor de su vida: el papá de su hija.

“Tu vas a seguir con ese webo maricón de mierda, que Fortunato no es el amor de mi vida nada, no te tuve que haber contando un coño de madre de la cena ¡SI YO LE VOY A DAR EL CULO MAÑANA EN LA NOCHE ES PORQUE QUIERO!” me gritó mientras estábamos montados en unas bicicletas y sin percatarse que todo el gimnasio volteó a vernos “Creo que van a pensar que eres una puta” le dije jodiendo “¡YO SI TIRO POR CULO! Esas son ustedes cuerda de wirchas que se hacen las monjas y no lo dan, por eso las dejan” le gritó a la multitud que hacía ejercicio frente a nosotros pero ni bolas le pararon, sólo la vieron mal como de costumbre.

Seguimos hablando de la cena y de lo que iba a cocinar, intentó distraerme con esto para no hablarme de la concesión que todos los años le hace a Fortunato, que se resume en una palabra de cuatro letras: culo.

“Yo no sé que coño de madre piensas tú de mi Italiano, yo soy clásica como una Carolina Herrera, yo todo por delante o por la boca, a mi eso de andar dando el culo no me gusta, lo hago porque bueno, es Fortunato”.

Mi cara de duda se hizo presente: ¿Por qué a Fortunato? ¿Por qué le daba sólo a él el culo? Muchos porqués se me vinieron a la cabeza y se los solté; la respuesta de Mi Amiga la Prepago fue: “Ni que fueras DISIP para responderte… Lo que necesito es que me ayudes a escoger un Analaizer para podérmelo echar en el culo y que la cogida no me duela. Fortunato no lo tiene tan grande… lo tiene bello y perfecto… pero me da muy duro por el culo, es un italiano depravado como todos”.

Sacó de su bolso dos Analaizer, “Italiano son lubricantes que duermen el culo como no sabes, los compré en la sexshop de Altamira, la mejor de Caracas, por fa’ tradúceme lo que dicen las etiquetas porque necesito echarme el mejor… Yo no pienso pasar una semana con el culo hinchado por complacer al mamawebo ese”.

Las risas no se hicieron esperar entre nosotros “Es Navidad Italiano, uno en Navidad hace de todo” me dijo; y si, es Navidad, por eso me dejé de tanto peo y le seguí la corriente. Le traduje lo que decían los recipientes de los Analaizers, escogimos el mejor e intercambiamos uno que otro cuento de experiencias anales de esos que uno escucha en la calle.

No sé si es porque la Navidad está entre nosotros o porque cada día me doy cuenta que Mi Amiga la Prepago es tan vulnerable como cualquiera, pero sentí un gran amor por ella. Darle el culo a Fortunato es una concesión que Mi Amiga la Prepago hace porque tiene la esperanza de que un futuro será ella la dueña y señora de ese hombre, estoy seguro que ella sueña con llegar a Italia de la mano de Fortunato y Selena; por eso hace ese sacrificio que la deja con dolor al sentarse cada Navidad.

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