Conocí a la familia de Mi Amiga la Prepago

“Una noche especial para gente especial” fue el título del grupo de WhatsApp en el que Mi Amiga la Prepago me metió con otras y otros más para invitarme a una cena en su nueva casa.

Desde la parrilla en mi casa no habíamos hablado, me imagino que se mantuvo ocupada disfrutando de todo lo que Elías, o mas bien la familia de Elías, tenía para darle.

Mi Amiga la Prepago y Elías son medio hermanos, el papá de Elías es el papá de Mi Amiga la Prepago sólo que la mamá de Mi Amiga la Prepago la alejó de él al nacer, y él hizo una nueva vida y tiene hijos, esposa, una manicería en Chacao y mucho dinero.

La cosa es que el papá de Elía y de Mi Amiga la Prepago les regalo un apartamento en Campo Alegre, ahora Mi Amiga la Prepago tiene otro apartamento en Campo Alegre (el primero se lo regaló Fortunato); “Pero Italiano este es tipo loft y es moderno y me siento en Nueva York”, por lo que organizó un Open House para que  lo conociéramos, es decir, para que ella nos pueda restregar los feliz que es. Ustedes dirán ¡Ay que envidioso!, yo conozco mi ganado.

Salí de entrenar y caminé hasta el nuevo loft, que es a tres cuadras del gimnasio y la llamé para que me bajara a abrir. Esperé como 15 minutos en la puerta, esperar es una injusticia; cuando bajó a abrirme pegó un gritó que despertó a todo Chacao “¡Ay que bello estás Italiano! Eres lo que me faltaba esta noche para ser totalmente feliz”.

Estaba demasiado gorda, la nariz tan ancha como la cara, el culote, las tetas, ésta no sólo dejó el gimnasio sino que abrió la boca.

Me manchó los cachetes de besos rojos en el ascensor y cuando entré al apartamento, espectacular no puedo negarlo, me presentó a toda su nueva familia.

Conocí a todos los árabes que estaban, no había nadie del gimnasio, me enseñó toda el apartamento, los adornos y sus precios, me hizo probar todas la comida que la suegra-madrastra había hecho y tomar varias copas de champagna. En unos de los pocos momentos que tuve para respirar Elías se me acercó y me dio las gracias por venir “Para La Negra era muy importante que vinieras” y me abstraí de todo lo que estaba sucediendo: ¿Por qué es importante para Mi Amiga la Prepago que yo haya venido? Somos amigos, pero no soy su mejor amigo, somos amigos del gimnasio. ¿Por qué todo gira en torno a mi y no a su barriga o al mega anillo de compromiso que tiene en el dedo? ¿Qué tiene que probarme Mi Amiga la Prepago a mi con todo esto? ¿Qué quiere demostrarme?.

“En qué piensas Italiano ¿Ya la champagna te hizo efecto?”, me sacó del trance. Comenzamos a hablar en un tono distinto al de la presentación a la prensa y se notaba cansada, ahogada: lo sabía.

Nos fuimos a su cuarto, Selene estaba durmiendo en la cama, la arropó y se le sentó al lado, con el culo ocupó casi toda la cama. Comenzó a decir muchas cosas que la pusieron triste: “Esta niña si me salió buena, ha tenido tantos papas y tíos y amigos míos que se me va a hacer monja de grande. Ahora Elías de papá y también Fortunato que no me habla y esta nueva casa y cambiar de cuarto y engordé y no voy más al gimnasio y todas estás árabes enseñándome a cocinar para servir a mi hombre ¡Yo sé cómo servir a un hombre! ¡Aqui en la cama es donde se sirven a los hombres! No en la cocina ¡Ay Italiano lo que me espera!.

Y la abracé fuerte por un rato y me recordé de la fábula del escorpión y el sapo en la orilla de un río: el escorpión le rogaba al sapo que lo cruzara al otro lado y el sapo no quería porque podía clavarle el aguijón a mitad de camino y matarlo, y el escorpión le decía que si lo hacía él también se iba a morir; al final cuando lo convenció y el sapo lo pasó, en la mitad del río le clavó el aguijón, entonces el sapo se volteó a verlo y le dijo qué porqué lo había hecho y el escorpión le dijo que lo hizo porque era su naturaleza.

Acepté un papel aluminio con un poco de dulces y cosas saladas que me dieron y me fui súper deprimido del loft, es como si Mi Amiga la Prepago me hubiese dado toda su tristeza para que me la llevara y la mantuviera hasta que ella pudiera tenerla de nuevo. Pensé en cuál era realmente mi naturaleza, obviamente no es ni similar a la de Mi Amiga la Prepago pero creo que compartimos algo.

Lejos de lo que a uno le gusta, privados de poder drenar nos volvemos unos salvajes; ahí es cuando Mi Amiga la Prepago se vuelve loca y manda todo a la mierda y se tira a cuanto hombre se le atraviesa.

No he dejado de pensar en ella, no he querido escribirle, estoy muy triste para hacerlo, estoy igual que ella: solo en medio de tanta compañía.

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Mi Amiga La Prepago y su Nueva Familia

Todos tenemos la necesidad de pertenecer, ser parte de algo, identificarnos, engranarnos, mimetizarnos y así subsistir.

Yo, desde que tengo uso de razón, he intentado pertenecer a muchas tribus, a muchos grupos, a muchas personas; hoy creo haberlo logrado, pero no vamos a hablar de mi, sería aburridísimo, hablemos de Mi Amiga La Prepago quien no sólo tiene la necesidad de pertenecerle a alguien si no de dársela también.

Hoy decidí que no la iba a sermonear más, se acabaron los peos, las arrecheras y los juicios de valor, me ladillé de ser el amigo gruñón que todo lo critica; se atrevió hasta a compararme con la Iglesia Católica.

La muy descarada se mudó a casa del papá, seguro pensaron los mismo que yo: ¡Ay que linda!, el reencuentro de la familia, recuperar el tiempo perdido, conocerse más con el viejo, disfrutar de los hermanos, sentirse segura, conocer la cultura de los árabes, etc. Estábamos en el spinning y yo feliz, al fin Mi Amiga La Prepago había conseguido lo que tanto necesitaba: una familia a la cual pertenecer para así cambiar sus hábitos; pero no, ella se fue a casa de viejo a comerle el tabaquito al hermano mayor, de vaina que paro la clase de spinning del grito; con la excusa de que los hermanos árabes duermen en un mismo cuarto se está pegando a Elías, el  hermano mayor con el ya había tirado, y lo hacen mientras los otros dos hermanos le duermen al lado; o sea, adolescencia total.

¿Y Selena? Le pregunté, donde está la niña. “Duerme con los nuevos abuelos y ellos la llevan al cole’ le dan de comer, la llevan al parque, al club y yo con Elías divino, nos escapamos a Marina Grande, en la manicería, en la piscina de la casa, en una esquinita del gimnasio, en los estacionamientos… por cierto hoy se me acaban las pastillas, al salir del gym me sigues al Farmatodo para que me las pidas tu porque me da pena”, pero no le da pena tirarle al lado a los hermanastros y luego ir el domingo a misa en familia.

El hecho es que hizo que todos los de la clase de spinning se rieran de mi porque según ella, yo tengo “falta de cama”, por eso ya no me meto más, le dije que sólo la escucharía y ella feliz “¡Ay mejor! Y después vas y te pajeas pensando en mis historias”.

¿Y después voy y me pajeo? Eso es lo que piensa Mi Amiga La Prepago que hace la gente que la conoce, el bendito complejo de la bomba sexy.

Fui obligado a comprarle las pastillas y como hace media hora me mandó una foto de Elías durmiendo sobre sus tetas con esta dedicatoria “Para que fantaseeeeees con base”.

¡No la soporto!

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